¿Hasta cuándo un inmigrante deja de ser inmigrante?
Carrer entrevista a personas llegadas en diferentes oleadas migratorias. Son ciudadanos, son barceloneses, y cada cual aprende su oficio y con él brega
Es una pena informar que nos hemos visto forzados a dejar la gestión del restaurante del Centro Cívico Sant Jordi Ribera Baixa en el Prat de Llobregat. Y es una pena porque era un proyecto que nos ilusionaba y al cual le fuimos dando forma a lo largo del último año, poniendo en marcha una serie de iniciativas sociales que consideramos importantes en los tiempos que corren.
Lamentablemente no se dieron las condiciones económicas para facilitar la sostenibilidad de nuestro proyecto a lo que se suma una modelo de gestión que lo hace aún más dificil. Los ingresos del bar-restaurante no dan para cubrir 94 horas de servicio semanales, gran parte de ellas horas muertas, exigidas por los gestores del centro. Propusimos una serie de cambios (racionalizar las horas de servicio, formar personal en paro o cobrando el pirmi compartiendo los costes, suplir horas de servicio por maquinas de vending, etc.) para poder pelear por nuestro proyecto en el Prat en mejores condiciones, pero ninguna de las alternativas propuestas fueron consideras de forma positiva por lo que nos hemos visto forzados a dejar la gestión del restaurante.
Aprovechamos para saludar y agradecer a toda la gente que nos apoyo y llenó de ilusión durante todo este tiempo. Fue un gusto trabajar con SAO Prat, con GATS, con el equipo de Igualtat i Ciutadania, Educació, Servicios sociales, Medio Ambiente y Promoció Economica del Ayuntamiento y con Zorah y todas las mujeres que nos enriquecieron participando en nuestro proyecto y nos enseñaron muchisimas cosas, a las asociaciones presentes en el centro cívico (Asian films, Scrabble, Frida Khalo, Amigos de los Saharauis, Adis Prat...), y un largo etcetera de gente que nos aportó muchisimo y de diversas maneras.